Este contenido será modificado temporalmente en atención a las disposiciones legales y normativas en materia electoral, con motivo del periodo de campaña del 30 de marzo al 5 de julio del presente año.
Herramienta de accesibilidad para
personas con discapacidad
Portal de Accesso

Defienden comunidades indígenas su derecho a la identidad lingüística en la FIL Guadalajara

Publicado el 30 Noviembre 2017
SEDU FERIA DEL LIBRO GUADALAJARA (2).jpeg
SEDU FERIA DEL LIBRO GUADALAJARA (3).jpeg
SEDU FERIA DEL LIBRO GUADALAJARA (4).jpeg
SEDU FERIA DEL LIBRO GUADALAJARA (5).jpeg

Comunidades indígenas buscan que se reconozca su derecho a la identidad lingüística, este camino en la Ciudad de México avanza a través de diversas organizaciones, investigadores y autoridades del Gobierno de la Ciudad de México como un derecho plasmado en la primera Constitución de la Ciudad de México, expuso Rolando Hernández Domínguez, lingüista del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

"Hablar una lengua indígena es un sinónimo de resistencia, e identidad. Representa un derecho a la ciudad porque se puede ser 'discoloco', 'ceceachero', 'puma' y tener una identidad indígena. Los indígenas somos parte de la ciudad, ahí nacimos, crecimos y aportamos a su riqueza económica y cultural", comentó Hernández Domínguez.

Durante su participación en las actividades del Pabellón CDMX, en la 31 edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el investigador refirió datos del INEGI a 2015, dónde se revela que en México hay más de 7.2 millones de hablantes de lenguas indígenas lo que se convierte en la comunidad más numerosa de América Latina; 120 mil de ellos residen en la Ciudad de México, 30% nacieron ahí, el resto es migrante de otras entidades de la república.

Mientras que son 11 familias lingüísticas organizadas en 68 grupos distintos, en la capital mexicana se hablan al menos 55 de ellas. "Yo pensaría que esa estadística se queda corta, en la Ciudad hay al menos un representante de cada una de esas familias lingüísticas", comentó durante la conferencia "Las raíces de la metrópoli. Identidad y pertenencia de los pueblos originarios de la CDMX; pueblos hechos en la adversidad".

Las primeras comunidades indígenas se habían organizado tratando de mantener sus raíces, con la modernidad y crecimiento de la urbe fueron absorbidos, lo que derivó en marginación social, lingüística y educativa, este proceso es lo que se busca revertir con políticas publicas incluyentes y de no discriminación, reconocimiento de derechos plasmados en la Constitución capitalina. Son los nietos y bisnietos de aquellas comunidades, los que ahora pugnan y defienden su derecho a la identidad, proceso que inicia con la enseñanza de su lengua, hablada y escrita.

"Hemos contribuido a la riqueza material y cultural de la Ciudad de México, la hemos construido y reconstruido; la cuidamos, la embellecemos, la hacemos funcionar, la queremos porque todos somos capitalinos", afirmó.

El investigador refirió que en la CDMX se habla de forma mayoritaria náhuatl, con 33 mil 796 hablantes; mixteco, 13 mil 259; otomí con 12 mil 623 y mazateco, con 11 mil 878.

Por ello, organizaciones como eratsini -que significa reflexión en purépecha-, trabajan en la interpretación de textos jurídicos del español a lenguas tradicionales como purépecha, náhuatl, chinanteco, mazahua, mazateco, otomí, entre otros, que permitirán a sus comunidades recibir asesoría legal o enfrentar procesos judiciales en la lengua que hablan.

En el proceso, los investigadores hicieron una edición de textos legales, desde una perspectiva lingüista, considerando que cada pueblo tiene una forma especial de hablar y palabras propias para expresar los derechos y obligaciones que tienen, de igual forma se buscó la resolución de conflictos que podría enfrentar un intérprete al momento de hacer uso de los materiales.

En esta, la quinta jornada de actividades de la CDMX en la FIL Guadalajara, el Pabellón CDMX también recibió al poeta Marco Antonio Campos, quien leyó textos parte de su más reciente libro ¿Dime dónde, en qué país?, poemas en prosa y una fábula.

Las actividades incluyeron actividades de cuenta cuentos, así como un acercamiento a Gabriel García Márquez, a través de entrevistas sobre su obra: 100 Años de Soledad.